sábado, 3 de enero de 2026

El mago

Si el dolor de esta herida mordaz no hubiera seguido latente en mi pecho me hubiera tirado del acantalido desde el primer día. 
Pero tus modos poco austeros y tú reputación me hicieron dudar. No me arrepiento de nada de lo vivido a tu lado, sería un absurdo querer levantar el agua que ha dejado el cántaro y ya a caído en la tierra. Ese extraño magnetismo que me atrae hacia a ti aún me tiene loca, mientras siento el olor de tu perfume.
Voy recordándote a destiempos de caricias absurdas y la falsedad de tu imagen. Mi pequeño riño roto llegaste en un tiempo en el que yo me estaba reparando, no hay forma de compartir cuando tú solo querías llenar tus vacíos y yo quería compartir mi soledad. 
Te recordaré en la música que compartimos, en la noche que dormí a tu lado, dónde no fuiste capaz de aceptarme tal y como soy mientras yo te aceptaba tal y como eras. Nunca te vi como un proyecto a arreglar, no fuiste un vacío que llenar. Solo eras tú y mis miedos. Tu no quisiste lanzarte a mi.ruedo y yo, yo simplemente temi. 
Mi pequeño niño roto, de dulzura y locura incontrolable, quiero besar tus labios y sentir el olor de tu piel de nuevo. Perderme en esta inconstante que siempre he vivido, de vilezas, tristezas y soledades que auguran un futuro incierto.
Mi pequeño niño roto, puedo verte en la penumbra y tú no ves más allá de tu nariz atascada de gramos y ansiedades. 
Ve a sobrevivir la vida a destajos. Yo la viviré.

Epitafio:
Aquí yacen mis ganas de que vengas a cogerme una noche más. 

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