domingo, 16 de noviembre de 2025

Frente al mar

En esos días en los que aun había una revolución en mi cabeza, te conocí. Intercambiamos miradas durante meses desde el balcón, luego sonrisas, miradas, saludos y un día me interceptaste para preguntar mi nombre, te veías como un sueño, tan alto, orgulloso, moreno, haciendo bromas, yo llevaba prisa por terminar un trabajo pendiente y no más te tire a loco. Pensé que no insistirías, pero de nuevo te acercaste a pedir mi número, insististe en salir tantas veces que al final acepte. No se que hiciste ni cómo, pero todo fue tan rápido, fugaz, intenso, agresivo. Todo fue extraño, fue doloroso, fue lindo, confuso, ambiguo. 
Fuiste un maldito tormento, un dolor de muelas. Como me encanta romantizar la mierda. 

Te he estado recapitulando para no volver a cometer el mismo error, bebíamos tanto todos los días que no se como le hacíamos para sobrevivir nuestras jornadas laborales, entre las borracheras, llantos, peleas, locuras , fotos, videos, cantando a todo pulmón esa música de señores mientras convivíamos con todos. Nunca quise agregarte a mi circulo social por que había algo en ti que saltaba todas mis alarmas las que claramente ignore, nunca quise que te sintieras menos junto a mi, nunca entenderé por que te sentías así.  Pinche par de locos  rotos por la vida que se juntaron cuando debían estar solos, debí dejarte el día que me enteré que eras casado. 
Pero el hubiera no existe y poco a poco te fui soltando, cada comportamiento que me hería era una forma de cortar el hilo que nos unía, que nos  hacía seguir juntos. Aquel día junto al mar vislumbraste una vida en esta planicie, lejos de tus montañas, de tu caos citadino, lejos de todo. Ese día quería pedirte que te quedaras y lo único que salió de mi boca fue "se que tienes que irte, así que no insistiré más. Vete"

Sigo pensando que fue la mejor elección de palabras que pude decir, hoy no me arrepiento de nada, cerré ese capítulo un marzo en el que me hiciste llorar tanto y lo único que acertaste a decir al verme tan mal fue "no me sirves así". Ese día se rompió todo, se acabo. 

Me recuerdo esos días tan caóticos para que en un futuro no puedas volver a suceder, ni nada parecido a lo que tuve contigo.

Frente al mar, me libre de ti.

Fuiste un maldito infierno y en tus palabras, yo fui el demonio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario